VINOS EXPÓSITO
Vinos bastardos, sin padre ni madre reconocidos, rebeldes sin causa que vivien sin reglas ni sometidos a ninguna D.O. Elaborados al libre albedrio, cómo un diábolo que sube y baja balanceándose sobre una guita sujeta a dos palillos del hippie de turno en el paseo de los tristes de mi nostálgica y bohemia Graná.
Antisistema y anárquicos, pero con una única premisa sobre todas las demás, que esté bueno y sea fácil de beber. Como nuestra camiseta roída favorita y los gallumbos de estampados, que tu mujer no puede ni ver… aquellos en los que los cascabeles campan libremente, suspendidos de una mágica ingravidez de astronauta.
Estos vinaques huyen de los estereotipos y se la pela Robert Parker, Peñin o Atkin.

De hecho son dificiles de encontrar porque, como dice mi tio Paco, «vamos a montar un bar y si funciona lo abrimos al público».
Normalmente son experimentos fruto de la desesperación que, hartos del convencionalismo del mercado, buscan algo auténtico y verdadero que le lleves de nuevo a su pueblo o al terrenillo (no me da la gana decir terroir) de sus abuelos, y que sepa a uva y a tierra y, porqué no, también a levadura, a fermento y hasta al sudor de las manos que han recogido la uva doblando la raspa y arrodillandose en cada racimo.
También en el pack están incluidos los defectos, en un tiempo de fotografias filtradas con la piel de Cleopatra, labios con Gloss y pechotes turgentes, de silicona los de ellas y de clembuterol los de ellos, buscamos otra cosa, un Woddy Allen de los vinos, o para ser más español, el feo de los hermanos Calatrava, sí ese, la versión ibérica de Mick Jagger.
Voy a poner algunos ejemplos para ir despertando vuestra curiosidad a la vez que os oriento en el camino a buscar tesorillos escondidos, cómo el que busca unas bragas buceando en los «puñaos» de todo a euro en «El piojito» de Cadiz.
La tendencia de estas elaboraciones independientes tienen su explicacion:
Hace años era casi imposible hacerte con maquinaria profesional para elaborar vinos. Ésta sólo estaba al alcance de los grandes bodegueros, tanto por acceso a ellos como por precio y formatos.
Además, el conocimiento sobre el proceso de elaboración pasaba de padres a hijos, como si se tratase de la sabiduría del Kung-fu en manos de unos pocos monjes de Shaolin en lo alto de un «cabezo» en Nepal.
Actualmente, el acceso a la información se ha democratizado y la industria ofrece un variado elenco de formatos y precios, para que cada cual haga su vino, y si no, que se lo digan a lo que hacen cerveza artesanal… ¡¡¡vade retro satanás y líbranos del mal amén !!!
Grandes exponentes de esta tendencia, han sido siempre y serán los vinos de Cooperativa. A granel, en bag in box o embotellados, hay verdaderas maravillas elaboradas siguiendo el gusto de cada comarca y no la tendencia de moda de la época. Siguen fieles al sabor de pueblo ya que son vinos para «el gasto», para servirlos en vaso a temperatura ambiente en el bar, con unas cortezas y un puñado de aceitunas.
En otras zonas vinícolas se atreven a desafiar los cánones establecidos.
En la todopoderosa Ribera del Duero, en un afán por proteger la uva local, la tempranillo llamada allí tinta fina, la D.O. estableció que los tintos tenían que elaborarse al menos con un 75% de esta uva, dejando el 25% restante a otras variedades, como la merlot o la cabernet savignon… y punto.
Esto la convierte en la D.O más aburrida de España. De hecho muchísimas bodegas se han salido de ella y sus vinos están bajo el amparo de Vinos de la Tierra de Castilla y León, y no hablo de vinillos de medio pelo, me refiero por ejemplo a Mauro, uno de los mejores bodegueros de España o al potente grupo Abadia Retuerta.

Otra bodega vecina, hace un borgoña a la española en plena meseta, Bodegas Alta Pavina, usando para ello por supuesto Pinot Noir sembrada hace ya más de 30 años, en los morros de Aranda de Duero.
En La Rioja se hace lo propio y bodegas de renombre tienen hijos «de tapaillo» con otras uvas y en otras zonas para dar rienda suelta a elaboraciones atrevidas o ancestrales bajo el amparo de Vino de Mesa y sacar a la luz tesorillos en ediciones limitadas para uso y disfrute propio en muchas ocasiones. Ya quisiera yo estar sentado en «esa mesa». Un claro ejemplo es Bodegas Artadi.
En la zona de Cadiz de ha abierto la veda, desde Chiclana hasta Arcos de la Frontera pasando por Sanlucar o Trebujera, se está haciendo de todo. Hasta en Puerto Real, de manos de mi amigo Chema en Bodegas El Paraiso, se han multiplicado los ejemplos de pequeños productores que están haciendo vinos muy a tener en cuenta fuera de los cánones tradicionales. Chema en bodegas el Paraiso hace un Shiraz en barrica con una salinidad propia de un estero de Santi Petri a la vez que jugoso, lleno de matices y goloso. Una locura de este médico reconvertido a enólogo que nos cura los males con sus maravillosos remedios líquidos.
https://www.bodegaelparaiso.com/





Bueno vamos al lío.
Perfil más aromático que el Barolo y menos astringencia.
Dicen de él que es el más blanco de los tintos y el más tinto de los blancos. Un clarete de Najerilla a la italiana pero más ácido. Combina bien incluso con pescado… Habrá que ver el pescado. Un pez gato del Mekong de 300 kg.
Los comerciales son el Moscato d’Asti, mundialmente conocido y son una buena versión gasificada y menos perecedera para tomar en Navidad y fiestas de guardar.



Mostos en tinaja, de eso va la historia de esta fábula… y como Esopo pretendo desentrañar la trama con una moraleja final… ¡Acompáñenme por la campiña Cordobesa!, a las mejores albarizas de Moriles Alto y por Cerro Macho o los Parajes de Benavente y Riofrío.




Da como resultado unos vinos a los que el usuario no está acostumbrado. Un cierto olor a fermento pero mucho más llenos en boca ya que no se clarifican. Son vinos muchisimo más estables ya que han soportado el primer ataque contra el oxígeno, aunque tienen más presencia de acético (vinagre) en su composición y aldehídos dando una sensación de tacto más graso en boca.
trabajo chicos.





Normalmente compran mucha cantidad de vino y lo almacenan, vendiéndolo poco a poco. El problema es que las condiciones de guarda del vino no son buenas, salvo que lo especifiquen expresamente (algunas vinotecas disponen de cavas donde guardan todo el vino). *




chaval.